Uno de los signos menos reconocidos, pero altamente relevante de las enfermedades neurodegenerativas, son los cambios en la conducta y personalidad.
De acuerdo con el doctor Juan Manuel Escamilla Garza, neurólogo del Hospital Zambrano Hellion, estos comportamientos a menudo son malinterpretados como reacciones emocionales pasajeras.
Sin embargo, explicó que son manifestaciones derivadas del deterioro neurológico progresivo.
“Pacientes con Alzheimer o Parkinson pueden presentar síntomas como delirios, paranoia, agresión, desinhibición o incluso hipersexualidad en alguna etapa de la enfermedad”, dijo.
Frente a esto, subrayó la importancia del diagnóstico preciso para determinar las opciones terapéuticas adecuadas y controlar los síntomas.
Un desafío creciente en México
El doctor Escamilla resaltó que las enfermedades neurodegenerativas afectan cada vez a más personas en México debido al envejecimiento poblacional.
Destacó que padecimientos como el Alzheimer, Parkinson, Esclerosis Lateral Amiotrófica y demencias asociadas, son algunos de los trastornos más comunes entre la población mayor.
De hecho, según datos de la Secretaría de Salud, en 2023 se estimó que más de 1.3 millones de mexicanos mayores de 65 años padecían Alzheimer.
Este padecimiento representa entre el 60% y 70% de los diagnósticos de demencia en el país, “lo que resalta la necesidad de atención adecuada para la creciente población vulnerable”, comentó el doctor.
Por tal motivo, agregó que “queremos diagnosticar la enfermedad en sus etapas iniciales, ya que, hoy en día cuando se detecta, la pérdida neuronal ya se encuentra a más del 40%, lo que limita las opciones terapéuticas".
Estímulo y cuidado geriátrico
Según explicó el especialista, con las enfermedades neurodegenerativas, las áreas frontales del cerebro, encargadas de regular el comportamiento humano, sufren una pérdida gradual en sus conexiones neuronales.
“Esto afecta el sistema motor, la capacidad para solucionar problemas, espontaneidad, memoria, lengua, juicio, control del impulso y el comportamiento social y sexual”, describió.
El daño es irreversible, pero aseguró que los tratamientos pueden frenar las enfermedades y mantener controlados los síntomas.
En este escenario, recalcó que las estancias geriátricas y los centros especializados juegan un papel clave en la atención de estos pacientes.
“En ellos se puede promover la estimulación cognitiva y social, factores fundamentales para ralentizar el deterioro”, agregó.
La relación con la depresión
De acuerdo con el neurólogo, no hay un elemento determinante que detone estas enfermedades.
Sin embargo, aclaró que, en pacientes con Alzheimer, un factor asociado es el haber tenido en su vida cuadros depresivos o depresión crónica.
“Este trastorno mental tiene cierta relación con desarrollar estas enfermedades degenerativas que involucran la memoria o las funciones mentales”, mencionó.
Incluso, indicó que el aislamiento social o la falta de actividad física y mental, causa un serio detrimento en el estado de los pacientes.
Por tal motivo, el especialista recomendó a los pacientes y sus familias considerar nuevas opciones terapéuticas y participar en estudios clínicos activos, con el objetivo de mejorar su calidad de vida y la de futuras generaciones.

Dr. Juan Manuel Escamilla Garza
Es especialista en neurología por el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía de la Universidad Nacional Autónoma de México, y tiene la subespecialidad en neurología vascular por la misma institución.
Ha ejercido su práctica médica en el Hospital Central de Alta Especialidad Pemex Picacho, en la Secretaria de Salud, en los Servicios Coordinados de Salud Mental del Hospital Psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez, así como en la Secretaría de Marina del Centro Médico Naval y en la Clínica Cuauhtémoc y Famosa.
Es autor de distintos capítulos de libro, ha publicado artículos en revistas indexadas y ha participado como investigador en distintos estudios en temas concernientes a su especialidad.
Actualmente ejerce su práctica médica privada en el Instituto de Neurología y Neurocirugía del Hospital Zambrano Hellion y es profesor asociado de Neurología en la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud TecSalud del Tecnológico de Monterrey.