¿Cuál es el mejor tratamiento estético dental para ti?

Más allá de tratamientos cosméticos, la estética dental es necesaria para mejorar la apariencia de nuestros dientes cuando sufrimos alguna enfermedad: caries, inflamación de las encías o el rechinar los dientes de manera inconsciente. Conoce aquí sobre los tratamientos que existen para solucionar estos y otros problemas.

¿Qué es la estética dental?

La odontología estética es una especialidad de la odontología que busca obtener resultados estéticos en la sonrisa a través de procedimientos como el diseño de sonrisa, carillas o blanqueamiento. Sin embargo, aunque se suelen hacer distinciones, un buen trabajo odontológico de cualquier tipo siempre debe ser estético.

Ya que en la actualidad se tiene mucha tecnología y conocimiento de los materiales, como la cerámica y los procesos de restauración, es la responsabilidad de todo dentista que el resultado de cualquier procedimiento sea estéticamente agradable.

Por otro lado, entre la odontología estética y la cosmética, aunque parezcan ser lo mismo, existe una gran diferencia. Los procedimientos cosméticos no suelen venir después de un problema de salud. Se tratan de, por ejemplo, cuando queremos que nuestros dientes luzcan como los de las celebridades y nos sometemos a tratamientos para alterar nuestros dientes para que luzcan de manera antinatural o “exagerada”.

En los tratamientos estéticos, en cambio, existe una necesidad de por medio. Por ejemplo, si nos hacen una endodoncia porque nos golpeamos un diente y se dañó el nervio, después de cinco o diez años el diente puede empezar a cambiar de color. Un tratamiento estético implica blanquear el diente para restaurar la armonía que existía antes de la endodoncia.

Enfermedades que pueden dañar la apariencia de los dientes

Existen distintas enfermedades que pueden alterar la apariencia de los dientes y que requieran de tratamientos dentales estéticos.

  • Caries: Las caries son zonas dañadas de forma permanente en la superficie de los dientes que se convierten en pequeñas aberturas u orificios. La caries es ocasionada por diferentes factores, principalmente a causa de la presencia de la flora natural que presentamos en la boca, pues el consumo descontrolado de alimentos ácidos o azucarados crean un desbalance en el ecosistema de estas que las orilla a realizar estos ataques ácidos, y aún más cuando no nos hemos hecho una limpieza en mucho tiempo.
  • Enfermedad periodontal: Se refiere a la acumulación de placa dental bacteriana que se deposita alrededor de los dientes y encías y con el tiempo se vuelve cálculo (o sarro). Los síntomas incluyen inflamación, enrojecimiento y sensibilidad de las encías. Si esta situación no es atendida, el hueso de soporte comienza a perderse con el tiempo y los dientes a aflojarse.
  • Bruxismo: El bruxismo es el rechinado involuntario de los dientes que puede ocurrir incluso cuando dormimos. Este rechinado desgasta los dientes progresivamente y de manera lenta, por lo que muchas veces los pacientes no se dan cuenta de que sufren esta enfermedad sino hasta que el daño es muy avanzado. El tratamiento, en casos muy avanzados, implica rediseñar toda la mordida iniciando por el diseño de la sonrisa para guiar al tratamiento estéticamente.

Procedimientos más solicitados: incrustaciones y carillas

Uno de los tratamientos más solicitados de los dentistas es el de las incrustaciones, que son pedazos de diente hechos en cerámica o resina que se cementan al diente que tuvo una caries grande, una fractura o una endodoncia. Uno de los beneficios es que las incrustaciones son mínimamente invasivas.

Hoy en día se pueden hacer incrustaciones adhesivas: sólo es necesario remover las partes afectadas y débiles del diente y se reconstruye fabricando una incrustación en cerámica, conservando mucho más diente de lo que se habría conservado con un tratamiento más invasivo como la aplicación de coronas.

Las coronas, que eran más comunes en el pasado porque no existía la tecnología actual, implicaba desgastar más el diente y poner un “casco” para protegerlo.

Otro de los tratamientos estéticos más comunes son las carillas. Aunque no son nada nuevo, ya que se remontan a los años veinte cuando en Hollywood se pedía a los dentistas mejorar los dientes de los actores, actualmente existe un auge en su demanda.

Las carillas son un tipo de máscaras que se colocan encima del diente; su preparación o “desgaste” es mínimo, pues deben ser cementadas sobre esmalte, que es la capa más fuerte y externa del diente, lo cual las convierte en un tratamiento de mínima invasión.

Si bien las carillas por lo general son para quienes quieren mejorar el aspecto, forma o color de sus dientes, existen también personas con anomalías como dientes muy pequeños o deformes que requieren este tratamiento. Un trabajo de carillas bien hecho dura más de treinta o cuarenta años.

Es importante que sepas que existen tratamientos que no son ideales para ciertos tipos de pacientes, ya que todo depende de las condiciones de nuestros dientes. Por otro lado, algunos procedimientos requieren un alto desgaste de la estructura natural del diente, por lo que es importante considerar los riesgos e informarnos con un experto antes de tomar una decisión.

Contacto
Centro Académico de Atención Odontológica (CAAD)
Teléfono: 81.8888.2201

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